Tasas por 10,000 habitantes y contexto socioeconómico: la geografía real de la incidencia delictiva
Este es el análisis socioespacial definitivo del proyecto. Integra las tres fuentes —cartografía, estructura institucional y, ahora, población y perfil socioeconómico del Censo 2020— para responder la pregunta espacial con la métrica correcta: la tasa delictiva por habitante, no el conteo. El resultado redibuja por completo el mapa de la inseguridad en Oaxaca.
Al analizar la tasa en lugar del conteo, la autocorrelación espacial sigue siendo significativa pero más moderada (Moran's I de 0.42 a 0.33): el delito per cápita también se agrupa, pero menos artificialmente que el conteo, que estaba inflado por la concentración urbana.
| Municipio-foco por tasa | Tasa /10k | Población | ¿Visible por conteo? |
|---|---|---|---|
| Villa de Etla | 272 | 10,361 | No |
| Tepelmeme Villa de Morelos | 225 | 1,960 | No |
| Teotitlán de Flores Magón | 194 | 10,099 | No |
| Guadalupe Etla | 174 | 2,929 | No |
| Ocotlán de Morelos | 150 | 23,751 | Parcial |
El censo revela que las variables socioeconómicas están fuertemente autocorrelacionadas en el espacio —más que el propio delito. Oaxaca es un estado territorialmente segregado.
La población indígena (I=0.55) y el rezago social (I=0.45) forman regiones compactas en la Sierra Norte, Sierra Sur, Mixe y Mixteca. Al comparar estos mapas con el de focos delictivos, se observa que son casi complementarios: donde se concentra la población indígena, la tasa delictiva registrada es baja.
El análisis bivariado espacial formaliza esta relación inversa. La correlación espacial entre el % de población indígena de un municipio y la tasa delictiva de sus vecinos es negativa y significativa (Moran bivariado I = −0.21, p<0.001). Y los contrastes de composición son nítidos:
| Tipo de zona | % indígena promedio | Interpretación |
|---|---|---|
| Focos delictivos (Alto-Alto por tasa) | 13% | Zonas mestizas, urbanas, integradas |
| Zonas frías (Bajo-Bajo por tasa) | 46% | Zonas indígenas, rurales, con subregistro |
1. Redirigir la atención a la periferia de los Valles Centrales. El conglomerado conurbado de Etla–Ocotlán–Zaachila–Tlacolula alrededor de la capital concentra las tasas más altas del estado y debe ser prioridad de una estrategia metropolitana coordinada de seguridad, hoy eclipsada por el foco mediático en la capital y el Istmo.
2. Planear el CIIT por su trayectoria, no su nivel actual. Como el corredor es foco por volumen pero no por tasa, el riesgo es que la urbanización del megaproyecto eleve la tasa per cápita hacia los niveles de los Valles Centrales. La inversión en seguridad debe ser preventiva y proporcional al crecimiento esperado.
3. Sistema de medición diferenciado para regiones indígenas. Dado que el subregistro tiene una geografía precisa (las regiones de alta indigeneidad), se requiere un sistema de información de seguridad que capte la realidad de estas zonas respetando sus sistemas normativos, antes de asignar o retirar recursos con base en cifras del RNID.
Nota metodológica. PySAL/esda. Pesos Queen estandarizados, islas resueltas por KNN (k=4). Moran's I global, local (LISA) y bivariado, y Getis-Ord Gi* con 999 permutaciones (α=0.05). Variable delictiva = tasa por 10,000 hab (√-transformada para LISA). Fuentes: INEGI Censo de Población y Vivienda 2020, Marco Geoestadístico 2024 y CNGMD 2025; SESNSP RNID 2024–2026. Asociaciones correlacionales, no causales. Elaboración propia.