Censos Económicos 2003-2023 · Reintegración: productividad sectorial, capital fijo, brecha salarial, textil vs comercial, y CIIT vs realidad — desagregando todo por género
% crecimiento empleo absorbido por mujeres 2018-23
78.8%
8 de cada 10 nuevos empleos del Istmo fueron femeninos
Brecha acceso al salario
−18 a −30 pp
Mujeres remuneradas vs hombres por cluster
Capital concentrado en G1
81.5%
8 municipios del cluster Formal mixto
% Muj dirección SC 2018→23
+13.3 pp
40.8% → 54.1% (paridad superada)
① Productividad sectorial real × Feminización
La pregunta de género: ¿la feminización de un sector predice su productividad? Respuesta: la correlación es débilmente negativa (r=−0.31, no significativa). Lo que sí predice la productividad es la formalización, no el sexo.
Lo que se ve cuando cruzas feminización con productividad:
La feminización NO predice mejor productividad (correlación r=−0.31 con productividad, no significativa con n=16 sectores). La gran masa femenina (comercio menor, restaurantes) tiene productividad media-baja. Los sectores ultra-productivos son masculinos o paritarios (mayoreo, construcción, financieros).
Pero la feminización avanza más en sectores que mejoran su productividad: manufactura (+21 pp fem, −71% prod, caso anómalo del textil), comercio menor (−1 pp fem, +36% prod), construcción (+15 pp fem, +96% prod), información (+1 pp fem, +118% prod). La feminización tiende a ocurrir donde hay crecimiento.
El sector más extremo es manufactura: se feminizó +21 pp en 20 años (de 37% a 58%) mientras su productividad real caía 71%. Esto refleja casi enteramente lo que ya viste: el desplome textil zapoteco, donde 14,000 mujeres entraron sin escalamiento productivo.
② Capital fijo × Estructura de género
El acervo de capital del Istmo ($43,541M en 2023) está concentrado en municipios donde las mujeres acceden al salario formal. El cluster de género G1 "Formal mixto" tiene 81.5% del capital con solo 8 municipios.
Cluster de género
n muns
Mujeres ocup.
Acervo total
Capital / mujer
Capital / hombre
Inv % VACB
G1 Formal mixto
8
22,668
$35,458M
$1,564K
~$2,800K
−2.3%
G3 Autoempleo con voz
18
31,539
$7,464M
$237K
~$192K
+1.7%
G0 Invisible costero
6
3,178
$340M
$107K
~$77K
+3.5%
G2 Producción sin voz
7
3,623
$264M
$73K
~$66K
+0.9%
San Blas Atempa tiene el ratio Capital/mujer más bajo del Istmo: $44K por mujer ocupada, mientras los hombres del mismo municipio tienen $174K — ratio H/M de 4.0x. Es el municipio textil con mayor desigualdad de acceso a capital productivo por género del Istmo.
Salina Cruz tiene paradoja inversa: $3,270K por mujer vs $2,369K por hombre — ratio 0.7x. Es el único municipio donde las mujeres tienen mayor capital fijo por persona, porque ellas están más concentradas en la administración formal de la refinería (donde está el capital de cómputo y mobiliario), mientras los hombres están más en operación.
El cluster G2 "Producción sin voz" tiene composición de capital atípica: 74% inmuebles, solo 14% maquinaria. Las mujeres ahí trabajan en talleres-vivienda con poco equipo productivo formal — el capital es el suelo y el techo, no las herramientas.
G1 Formal mixto tiene 65.6% del acervo en maquinaria: es donde la producción se intensifica en capital. Es también donde las mujeres tienen mayor formalización (47% remuneradas).
③ Brecha salarial × Acceso al salario por género
El SAIC no desagrega salario por sexo, pero sí desagrega quién accede al salario. La brecha de género en el acceso al salario formal va de 18.7 a 29.5 puntos porcentuales según el cluster económico.
Lo que revela la brecha de acceso por género:
La brecha es estructural, no marginal. En ningún cluster los hombres y mujeres acceden al salario formal en la misma proporción. La menor brecha está en el cluster Comercial-urbano (−18.7 pp) y la mayor en el Textil zapoteco (−29.5 pp).
El cluster Textil zapoteco es paradójico: tiene mayor brecha de acceso (29.5 pp), pero también mayor proporción de mujeres en dirección dentro del cluster G3 (56%). Las mujeres mandan pero no cobran. Es el patrón del "matriarcado económico no monetizado" zapoteco descrito antropológicamente.
El cluster Tradicional rural tiene la menor diferencia absoluta entre tasas (30.7% H vs 10.7% M, brecha 20 pp), pero las dos son bajas — es informalidad simétrica más que paridad real.
Si las mujeres accedieran al salario formal en la misma proporción que los hombres, el Istmo tendría 26,000 mujeres adicionales remuneradas. Eso transformaría la estructura económica más que cualquier inversión CIIT proyectada.
④ Textil vs Comercial × Trayectoria de género 20 años
Comparativa de cómo evolucionaron dos clusters opuestos: el textil zapoteco (manufactura 31-33 en Juchitán+SBA+Xadani+Guichicovi) y el comercial cabeceras (comercio menor 46 en Tehuantepec+Ixtepec+Matías Romero+Colotepec+Espinal). El contraste de género es el dato más fuerte de todo el análisis.
Indicador 2003 → 2023
Textil zapoteco
Comercial cabeceras
Crecimiento personal femenino
+201% (2,627 → 7,898)
+67% (3,872 → 6,459)
% mujeres no remuneradas
96.7% → 96.9% (estable)
82.3% → 64.7% (−18 pp)
% mujeres remuneradas (acceso)
3.3% → 3.0% (estancado)
15.2% → 34.9% (+19.7 pp)
Productividad real / mujer
$746K → $76K (−90%)
$176K → $354K (+100%)
Dos caminos opuestos para integrar mujeres a la economía:
El camino textil zapoteco: en 20 años incorporó 5,271 mujeres adicionales al sector. Ninguna de ellas recibió salario formal — el % de mujeres remuneradas pasó de 3.3% a 3.0%. La productividad real por mujer colapsó −90%. Es un modelo de absorción laboral femenina sin monetización ni escalamiento.
El camino comercial cabeceras: incorporó 2,587 mujeres en 20 años (menos en cantidad), pero el % con acceso a salario formal se duplicó (15.2% → 34.9%) y la productividad real por mujer también (+100%). Es un modelo de formalización progresiva del trabajo femenino, aunque parta de niveles bajos.
El cruzamiento histórico: en 2003 la productividad real por mujer en el textil era 4.2x la del comercio ($746K vs $176K). En 2023 el comercio supera al textil por factor de 4.7x. Es la misma inversión de jerarquía que vimos para los clusters completos, pero ahora desagregada solo para la fuerza laboral femenina.
⑤ CIIT vs realidad × Métricas de género
El Censo 2023 capturó los primeros 3.5 años post-decreto CIIT. ¿Qué le pasó al empleo femenino en los PODEBIs del Istmo? Resultado: la única señal positiva del CIIT está en la dirección — Salina Cruz pasó de 40.8% a 54.1% mujeres en cargos directivos.
Métrica CIIT × Género
2018 pre-CIIT
2023 post-CIIT
Δ
Personal Istmo total
101,635
113,529
+11,894 (+11.7%)
Mujeres ocupadas Istmo
51,750
61,127
+9,377 (+18.1%)
Mujeres remuneradas Istmo
13,188
19,020
+5,832 (+44.2%)
% del crecimiento de empleo absorbido por mujeres
—
78.8%
Personal Salina Cruz
21,378
21,736
+358 (+1.7%)
Mujeres ocupadas SC
8,898
9,132
+234
Mujeres remuneradas SC
4,037
5,208
+1,171 (+29%)
% Mujeres en dirección SC
40.8%
54.1%
+13.3 pp
El balance de género del CIIT a 3.5 años del decreto:
78.8% del empleo nuevo del Istmo en 2018-23 fue para mujeres — pero esto es tendencia histórica anterior al CIIT, no efecto CIIT. La feminización del empleo es un proceso de fondo.
Salina Cruz alcanzó paridad directiva post-decreto: 40.8% → 54.1% mujeres en dirección en 5 años. Es el único salto cualitativo medible en los PODEBIs. Probablemente refleja contratación administrativa de cuadros femeninos en las oficinas del propio CIIT, Pemex y dependencias.
Pero en términos absolutos, el efecto es marginal: solo +358 empleos totales en SC en 5 años (de los cuales 234 mujeres). La promesa de 50,000 empleos directos para 2028 implicaría 21,500 mujeres adicionales si replica el patrón actual — el ritmo observado va a 1.6% de esa meta.
San Blas Atempa muestra el patrón post-CIIT más extraño: las mujeres en dirección pasaron de 29.4% a 66.7% post-decreto. Pero el % de mujeres remuneradas apenas pasó de 3.0% a 4.8%. Más mujeres mandan, pero casi ninguna cobra. Es la consagración estadística del modelo "matriarcado no monetizado".
El indicador faltante en cualquier evaluación CIIT: no existe métrica oficial de "% de empleos generados con mujeres remuneradas". Si se incluyera, sería la única forma de saber si el CIIT redistribuye o solo crece.
Síntesis · Lo que el lente de género agrega a los 5 análisis
Productividad sectorial: la feminización per se no predice productividad (r=−0.31, no significativa). El sector más feminizado (textil) es también el menos productivo. Pero los sectores que crecen productivamente también se feminizan — la feminización sigue al crecimiento, no lo causa.
Capital fijo: el 81.5% del capital del Istmo está en el cluster G1 "Formal mixto", donde 47% de las mujeres acceden a salario. Los clusters de feminización extrema concentran 1.4% del capital. El territorio se descapitaliza donde más se feminiza informalmente.
Brecha salarial: la brecha de acceso al salario por género oscila entre 18.7 pp y 29.5 pp en los 4 clusters económicos principales. Si las mujeres tuvieran la misma tasa de acceso al salario que los hombres en cada cluster, habría 26,000 mujeres remuneradas más en el Istmo — más que toda la promesa CIIT.
Textil vs Comercial: el textil zapoteco absorbió +5,271 mujeres adicionales en 20 años, ninguna remunerada. El comercial cabeceras absorbió +2,587, con duplicación del % remuneradas. El textil produce trabajo femenino sin monetización; el comercial monetiza progresivamente.
CIIT: la única métrica de género que muestra avance post-decreto es la paridad directiva en Salina Cruz (40.8% → 54.1%). Pero en términos de empleo masivo y formalización femenina, el efecto CIIT a 3.5 años es estadísticamente indistinguible de la tendencia previa.