Análisis de género · Economía del Istmo de Tehuantepec
Censos Económicos 2003-2023 · 18 variables desagregadas por sexo · 60,527 mujeres ocupadas en 2023
% mujeres 2023
53.8%
+13.4 pp vs 2003
crec. empleo femenino 20a
+150%
24,472 → 61,127
paridad en dirección
51.0%
era 37.2% en 2003
formalidad femenina
31.1%
solo +3 pp vs 2003 — sin avance
① Marco analítico · cuatro dimensiones de género
El Censo Económico desagrega por sexo nueve tipos de personal. De ellos derivamos cuatro indicadores que capturan dimensiones distintas, no redundantes (correlación inter-variable < 0.4):
A · INTENSIDAD
% mujeres en personal ocupado total. ¿Cuánto del empleo del municipio es femenino?
Variable SAIC: H001C / H001A
B · PROTAGONISMO
% mujeres en personal administrativo y directivo. ¿Toman decisiones o solo ejecutan?
Variable SAIC: H203C / (H203B+H203C)
C · FORMALIDAD
% de mujeres ocupadas que reciben salario formal. ¿Trabajan o son propietarias-familiares no pagadas?
Variable SAIC: H010C / H001C
D · ESCALA
Log de mujeres ocupadas (absoluto). ¿Cuánto peso tiene este municipio en el agregado regional?
log10(H001C), normalizado 0-100
ICPEF · Índice Compuesto de Peso Económico Femenino: promedia las cuatro dimensiones con peso igual (25%) para capturar simultáneamente la masa y la calidad del empleo femenino. Rango 0-100. Calculado para los 41 municipios del Istmo en 2023.
② Evolución 2003-2023 · Feminización con formalización rezagada
La feminización del empleo y la paridad directiva avanzaron 13-14 puntos en 20 años. La formalización femenina avanzó solo 3 puntos — sigue siendo la dimensión más resistente al cambio.
Feminización irreversible: el % de mujeres ocupadas pasó de 40.4% a 53.8%. El Istmo cruzó el umbral de paridad entre 2018 y 2023.
Paridad directiva alcanzada en 2023: 51% de los cargos administrativos y directivos están ocupados por mujeres. En 2008-2013 estaba estancada en ~35-37%; el salto ocurrió en 2018-2023.
Formalización femenina rezagada: el % de mujeres ocupadas que reciben salario formal apenas pasó de 28.1% a 31.1% en 20 años. Casi 7 de cada 10 mujeres que trabajan en el Istmo son propietarias o familiares no remuneradas.
El crecimiento del empleo en 20 años fue desproporcionadamente femenino: +150% mujeres vs +43% hombres. De cada 100 empleos nuevos en el Istmo desde 2003, 69 fueron ocupados por mujeres.
③ Cuatro arquetipos de género
K-Means sobre 5 variables de género (intensidad, formalidad, no-remuneración, dirección, producción) define 4 clusters interpretables. Cada uno describe una forma distinta de cómo las mujeres participan económicamente.
68% mujeres ocupadas · 10% formales · 9% en dirección · 90% no-remuneradas · 51% en producción Xadani (taller textil), Guienagati, Laollaga, Lachiguiri, Reforma Pineda, Sto. D. Petapa, Tlacotepec
G0 · Invisible costero
6 muns · 3,178 mujeres · $473M VACB
54% mujeres ocupadas · 6% formales · 16% en dirección · 94% no-remuneradas San Dionisio Mar, San Francisco Mar, San Mateo Mar, San Juan Guichicovi, S. Miguel + Sta. M. Chimalapa
Distinción clave G2 vs G3: ambos clusters son economías de auto-empleo (>83% no remuneradas), pero G3 muestra paridad directiva (56% mujeres en dirección — las mujeres deciden qué producir y cómo) mientras G2 las mujeres ejecutan pero no deciden (9%). La diferencia operativa no está en las cifras de remuneración sino en quién manda.
④ Ranking ICPEF 2023 · Peso económico femenino municipal
Combina las 4 dimensiones con peso igual. Sorprende que Salina Cruz lidera — no por intensidad (apenas 42% mujeres) sino por su masa absoluta (9,132 mujeres) y formalización (57% remuneradas).
Salina Cruz lidera porque tiene masa + formalidad: 9,132 mujeres formalmente empleadas (segundo absoluto del Istmo) y 57% de ellas remuneradas — el porcentaje más alto entre municipios grandes. La paridad directiva (54%) y la intensidad media (42%) lo balancean.
San Blas Atempa tiene altísima intensidad pero muy baja formalidad: 80% mujeres ocupadas pero solo 5% remuneradas. ICPEF de 56 pese a feminización extrema porque la dimensión C arrastra. Es el ejemplo paradigmático del cluster textil zapoteco como economía no-monetizada.
San Pedro Comitancillo y Astata sorprenden: ICPEF altos (51 y 47) en municipios pequeños por alta paridad directiva (77.8% y 75.0%) — economías de cooperativismo femenino emergente.
El Barrio de la Soledad tiene la formalidad más alta del Istmo (77.8% mujeres remuneradas) pero la intensidad más baja del top 8 (35.6%). Es economía cementera masculina con núcleo formal feminizado.
⑤ ¿Dónde trabajan las 60,527 mujeres del Istmo?
El 85% del empleo femenino se concentra en 3 sectores. La feminización extrema convive con baja formalización en los sectores de mayor masa, y con alta formalización en sectores especializados pero pequeños.
Cuatro patrones revelados por la dispersión sectorial:
Sectores grandes son informales: comercio menor (21,711 mujeres, 30% formal), restaurantes (15,574, 33% formal), manufactura textil (14,085, 12% formal). Es donde está la masa pero también el autoempleo.
Sectores formales son pequeños y femeninos: educación (60% mujeres, 88% formales), salud (53% mujeres, 60% formales), finanzas (51% mujeres, 90% formales). Son las "burbujas" del cuadrante ideal pero solo 4,400 mujeres en total.
Construcción y transporte: enclaves masculinos formales: 17.7% y 22.8% mujeres respectivamente, pero las pocas que entran tienen formalidad muy alta (92.6% y 96.5%). Atípicos por baja intensidad pero alta calidad.
Agro/pesca casi sin mujeres registradas: 7.2%. Pero el dato es engañoso — la pesca y agricultura familiar femenina queda fuera del marco SAIC (no son "unidades económicas").
⑥ La formalidad femenina como termómetro económico
El indicador más fuerte de la salud económica de un municipio del Istmo no es el % de mujeres ocupadas (correlación negativa con salario) sino el % de mujeres remuneradas (correlación positiva, r=0.79).
Matriz de correlaciones (Pearson, n=41 municipios)
VACB/persona
Salario
ICPEF
% mujeres ocupadas
−0.39
−0.45
−0.15
% mujeres remuneradas
+0.68
+0.79
+0.69
% mujeres no-remuneradas
−0.68
−0.79
−0.69
% mujeres en dirección
+0.20
+0.20
+0.72
Lectura analítica
Pagar a mujeres = economía sana. El % de mujeres remuneradas explica el 62% de la variancia del salario municipal (r²=0.62). Es el predictor más fuerte de calidad económica.
Más mujeres ≠ mejor. La feminización per se correlaciona negativamente con salario. Es síntoma de autoempleo femenino de subsistencia, no de progreso.
Paridad directiva = independiente del nivel económico. Las mujeres mandan tanto en Juchitán (textil informal) como en Salina Cruz (refinería formal).
⑦ El caso textil zapoteco · 95% no remuneración femenina
El sector 31-33 manufacturas, en los municipios textil-zapotecos, es el caso más extremo de feminización + auto-empleo del Istmo. Es la economía con la composición de género más singular detectada en los Censos.
Municipio
UE manufactura
Personal
Mujeres
% Mujeres
% Muj no-remun
% Muj dirección
VACB/mujer
Juchitán de Zaragoza
5,132
6,555
4,560
69.6%
95.7%
15.4%
$85K
San Blas Atempa
1,656
1,943
1,648
84.8%
98.3%
0.0%
$79K
Santa María Xadani
1,298
1,455
1,297
89.1%
99.3%
0.0%
$58K
San Juan Guichicovi
394
444
393
88.5%
98.0%
0.0%
$35K
— comparativa fuera del cluster textil —
Salina Cruz (refinería)
516
4,330
1,070
24.7%
26.7%
42.9%
$24,876K
El Barrio Soledad (cemento)
31
913
106
11.6%
17.0%
48.0%
$11,840K
El sistema económico textil zapoteco bajo la lupa de género:
Es un sistema productivo casi enteramente femenino: en Xadani 89.1% del personal son mujeres, en San Blas 84.8%, en Guichicovi 88.5%. En Juchitán "solo" 69.6% porque la ciudad tiene también talleres mixtos y hornos de pan.
Y casi enteramente no monetizado: entre 95.7% y 99.3% del personal femenino no recibe salario. Son propietarias y familiares trabajando en sus propios talleres-hogar. El dinero circula por venta de producto, no por nómina.
Sin estructura formal de mando: en San Blas, Xadani y Guichicovi el 0% de los cargos administrativos formales son mujeres — pero esto no significa que no manden; significa que estos talleres ni siquiera tienen "personal administrativo" registrable en los Censos. La estructura es plana.
VACB por mujer extraordinariamente bajo: entre $35K y $85K anuales por mujer ocupada. La refinería de Salina Cruz produce $24,876K por mujer — un factor de 290x. Esto no significa que las mujeres textiles trabajen menos; significa que el producto textil zapoteco tradicional no compite en mercados que reconozcan su valor.
⑧ Implicaciones para política económica con perspectiva de género
El cluster textil zapoteco no es objetivo de fomento empresarial convencional. 22,000 mujeres trabajan en él pero 96% sin salario. Cualquier programa que asuma figura empresarial fracasará. Lo que ahí existe son hogares productores; requieren modelos basados en derecho económico de las productoras (cooperativas, fideicomisos comunitarios, no PyMEs).
G2 "Producción sin voz" es la frontera más urgente. 7 municipios con 68% feminización pero solo 9% participación directiva — ahí las mujeres producen pero no deciden. Es donde políticas de empoderamiento decisional tendrían impacto medible.
El CIIT debería tener métrica de género formal. Si la "transformación productiva" no aumenta la formalización femenina (actualmente 31%), reproduce el patrón histórico: crecimiento sin redistribución. Métrica recomendada: % de empleo CIIT con mujeres remuneradas en sectores 31-33, 48-49, 23.
Salina Cruz es el modelo a replicar parcialmente, no totalmente. Tiene 57% de formalización femenina pero solo 42% de feminización (refinería masculina). El modelo ideal sería formalización al nivel SC con feminización al nivel Juchitán — eso no existe aún en el Istmo.
La feminización avanza, la formalización femenina no. En 20 años % mujeres ocupadas subió 13 pp y % mujeres en dirección 14 pp, pero % mujeres remuneradas solo 3 pp. El sistema económico incorpora mujeres a la decisión pero no al salario formal.